domingo, 25 de agosto de 2013

Nelson Castro: “Este hombre ha saltado unas cuantas barreras”

 


 
FUERTE RECHAZO DE MEDICOS,
EXPERTOS EN BIOETICA Y PROFESIONALES
DE SALUD MENTAL AL PERIODISTA





“Se aprovecha de su título médico
para darle legitimidad a su discurso”


Mario José Molina
presidente de la
Federación de Psicólogos de la República Argentina (FePRA)
y de la Asociación de Psicólogos de Bs As (APBA)
 
 
 
 
 
La FePRA expresó en un comunicado de prensa su
 
“más enérgico repudio”
 
frente al uso de parte de comunicadores sociales
“de categorías y/o diagnósticos psicopatológicos
y terminología técnica propia del área de salud mental,
utilizada para estigmatizar y rotular”
 
 
 
 
El texto se titula
“contra los diagnósticos mediáticos”
 
 
 
 
 
 
“Este hombre ha saltado
unas cuantas barreras”
 
“Le hace mal a la medicina y a la imagen médica”
 
 
 
 
“Es una falta ética elemental
violar el secreto profesional
que es una regla fundamental de la medicina
y forma parte del Juramento Hipocrático”
 
"hay una descalificación basada en el género:
es lo más machista que hay,
asociar a la mujer que rompe privilegios
y normas preestablecidas con un desequilibrio mental"
"Es machismo de vieja raigambre
A las Madres de Plaza de Mayo las tildaron de locas
para descalificarlas durante la última dictadura militar"

Juan Carlos Tealdi
director de Bioética del Hospital de Clínicas
 
 
 
 
Normas legales y éticas
 
 
Los especialistas consultados coinciden
en que Castro violentó una serie de normas legales y éticas,
en el área de la salud, y particularmente de la salud mental
 
 
 
 
El psicólogo y ex diputado
Leonardo Gorbacz
autor de la Ley de Salud Mental, sancionada en 2010
y que puso a la Argentina en la vanguardia legislativa
en ese campo, las enumeró:
 
 
“No se hace un diagnóstico por observación televisiva

Se debe hacer en base a entrevistas personales
o a la aplicación de tests o pruebas”
 

“El que hizo Castro es un diagnóstico construido
sobre la base de prejuicios y no de signos psicopatológicos
Es un mal diagnóstico”
 

“Tampoco se difunde por televisión
La Ley de Derechos del Paciente prohíbe
la difusión de información de un paciente
La información sanitaria siempre es confidencial”
 

“No se puede hacer un diagnóstico en el campo de la salud mental
sobre la base exclusiva del status político, ni socio-económico,
ni por la pertenencia a un grupo cultural, racial o religioso

Esto está expresamente prohibido en el artículo 3º de la Ley de Salud Mental




Y es claramente lo que hizo Castro
Como Castro no acuerda con la Presidenta la descalifica
al decir que no se adapta a la realidad

Justamente incluimos ese artículo en la ley
 porque los diagnósticos de salud suelen aprovecharse
para perseguir a opositores o disidentes en un Estado totalitario”




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“Se etiqueta a alguien para descalificar
todo lo que esa persona hace

Además, esta idea de clasificar supone que todo
se puede plantear como un síndrome
y desconoce la complejidad del ser humano


Jamás un diagnóstico
se podría hacer con tanta liviandad


Son maneras de estigmatizar
a la gente y en realidad,
no tienen ninguna validez científica





El diagnóstico que enuncia Castro es una muestra
de la peor aplicación de la psiquiatría, es un diagnóstico inventado

Se encuadra a la Presidenta en un lugar de forma tal
que todo lo que haga tiene que ser entendido a partir de esa patología”


Beatriz Janin
psicóloga y psicoanalista
Directora de las carreras de Especialización en Psicoanálisis
con Niños y con Adolescentes de UCES y APBA



“una suerte de arrogancia”

Los especialistas consultados coincidieron
en que Castro debería ser juzgado por el órgano
que regule su matrícula médica, si la tiene
 
 











 
Hipocresía



La manera en que el doctor Castro
se dirige a la Presidenta es una pieza mayor de la hipocresía
(que también es una leve patología),
 
 
 
 
pues aconseja como un personaje extraviado,
mirando a la cámara como un poseído o un profeta desocupado,
y mientras parece escribir en su recetario,
con una sintomatología de simulación
 
finge estar preocupado por la paciente,
mientras no logra ocultar una puntilla de gozo
por estar en situación de decretar la locura en un enemigo político
 
Metáforas habituales, como “enfermedad”,
son arruinadas por un pensamiento más bien elemental,
apenas recubierto con la palabra “doctor”,
que si no nos equivocamos,
en la política se pronuncia casi siempre con sorna
 
Guardémonos que se nos diga “doctor”
en cualquier situación que fuese
 
 
 
Horacio González
 
 
 
 
 
 








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